Dónde buscar, qué evaluar, cuánto equity dar y el vesting que evita el 65% de los conflictos.
No es obligatorio, pero las estadísticas favorecen equipos: startups con 2-3 cofundadores levantan capital y sobreviven más que las solo-founder. Un cofundador aporta habilidades complementarias, presión positiva y decisiones más balanceadas.
Los mejores cofundadores salen de: (1) colegas actuales o ex-colegas de trabajo, (2) programas de founders (YC, TFD, aceleradoras), (3) comunidades técnicas y verticales, (4) universidades con ecosistema emprendedor. Las apps de matching funcionan menos por selección adversa.
La regla que evita conflictos es la más simple: 50/50 si empiezan juntos desde el día uno con niveles similares de compromiso. Splits desiguales (60/40, 70/30) se justifican solo cuando uno aporta capital significativo, ya tiene IP, o el otro entra meses después.
El vesting significa que el equity se gana en el tiempo, no se otorga de golpe. Estándar: 4 años con cliff de 1 año. Si tu cofundador se va al mes 6, no se lleva equity. Sin vesting, un cofundador que se retira temprano puede quedarse con 50% de tu empresa para siempre.
Sí. Antes de la primera línea de código o primer cliente, firma un Founders Agreement básico que cubra: equity, roles, vesting, propiedad intelectual y qué pasa si alguien se va. Un formato de 3 páginas evita el 80% de conflictos futuros.
Trabajen juntos 30-60 días en un proyecto real con presión y decisiones reales. No solo tomen café. Evalúa: ¿pueden discutir sin romperse? ¿Cumple lo que promete? ¿Ejecuta bajo estrés? ¿Comparten hambre y ambición? Si duda en cualquier dimensión, no firmes equity.